Tienen un tamaño considerable, mucho mas que cualquier pan conocido, se usan como adornos en las vidrieras de las panaderías, pero .....también se venden.
La antigüa tradición manufacturera no se pierde, panes de "pageses" ( lo que serían los panes "caseros" de los campesinos ) se continúan elaborando, muchos de ellos como son grandes y de corteza dura, se venden ya cortados en rodajas.
La guerra con sus penurias creó una tradición, pues por allá por fines de los años 30´s escaseaba el tomate y muchos otros vegetales, pero el tomate mas. La gente comía "pa amb tomàteq" ( pan con tomate ) pero debido a la falta de producto solo frotaban el tomate contra una rodaja de pan que tenían untada con aceite de oliva ( o el que hubiere ) .
Hoy sin guerra, gracias a Dios, la costumbre continúa y los bares como "entrante" o copetín siguen sirviendo esas rodajas de pan a veces tostado, con tomate "frotado".ᨒ

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