Es una de las grandes fiestas nacionales catalanas, que con la del 27 - Mare de Déu de Montserrat - remueven el alma del "catalanismo".
El día fue hermoso, lo que colaboró aún mas con los festejos, hablamos de Sant Jordi ahora.Las editoriales reservan sus baterías para lanzar sus mas importantes nombres este día, para las librerías también representa un porcentaje nada desdeñable de facturación en un solo día.

La leyendacuenta historias sobre dragones, princesas y caballeros andantes, la tradición dice que los caballeros - de hoy - deben obsequiar a sus princesas - del siglo XXI - con una flor y ellas corresponderles a su vez con un libro.
La Rambla estaba de "bote a bote", no cabía un alma, muchas "paradas" contaban con el atractivo de que los propios autores firmarían ejemplares - en el Fnac por ejemplo - muchas publicaciones en català y muchas en español.
Las fotos muestran una "parada" con libros antiguos, un puesto de rosas y una vista general.
